El balance arroja un saldo positivo. No sólo por las distintas reivindicaciones conseguidas, sino también por cuestiones que no pasan por lo tangible. "Logramos que la comunidad universitaria de San Miguel de Tucumán sepa que existimos: Aguilares se puso en discusión en los Consejos Directivo y Superior, y en los despachos de los funcionarios. Si no hubiésemos realizado la toma no lo habríamos logrado; y nuestros reclamos, en forma de expedientes, habrían seguido durmiendo en los cajones", señaló Sara Tello, alumna de la filial sureña de la Facultad de Artes.

Una asamblea de estudiantes decidió el lunes levantar la toma del edificio, que había cumplido 35 días. Advirtieron, sin embargo, que continuarán en alerta, para velar que lo logrado se dé realmente.

De hecho, otro aspecto que Tello destacó como positivo tiene que ver con el funcionamiento asambleario de los alumnos. "De alguna manera, más allá del trato que recibimos por parte de las autoridades -que con presiones apostaban al desgaste- pudimos mantenernos unidos, fuertes y firmes en nuestros justos reclamos, para mejorar las condiciones académicas y edilicias en las que cursamos", afirmó.

Entre los puntos obtenidos tras la medida de fuerza enumeró el llamado a concursos regulares y el compromiso escrito, por parte del intendente de Aguilares, Agustín Fernández, de reparar el edificio, de adquirir ventiladores y calefactores y de enviar personal de limpieza. Los alumnos reclamaban por la falta de profesores -señalaban que no se designaban docentes regulares, sino que se nombraba interinos, a dedo- y denunciaban que ellos mismos debían limpiar antes de comenzar cada clase. "Ya se llamó a concurso para cubrir las cátedras Práctica de Taller III, IV y V -especialidad grabado- e Historia de las Artes Plásticas I; y estarían próximos a salir los de Historia de la Cultura Americana y Argentina, y de Francés", indicó.

Tello contó que desde las 8.30 de mañana, el Consejo Directivo de Artes sesionará en forma extraordinaria en la sede central de Chacabuco y Bolívar. A pedido de los alumnos discutirán, principalmente, un plan de emergencia académica, para que se modifique el cronograma académico y se reprogramen las mesas de exámenes. "Periódicamente nos seguiremos reuniendo, para controlar que las cosas estén en orden y para ver qué medida tomaremos si esto no se cumple", adelantó la estudiante.